Comienza por el espacio completo.
Cuando una familia planea varias piezas florales, ayuda considerarlas juntas. Comienza por los lugares que necesitan flores y los homenajes que tienen mayor importancia. Un arreglo sobre ataúd, dos arreglos de pie, una corona o flores junto a una fotografía pueden tener su propio lugar en esa presentación.
La imagen muestra un grupo unido por flores blancas, detalles lilas y follaje. Sirve para explorar una dirección compartida. Tu conjunto puede comenzar con otra paleta y una combinación diferente de formas; la fotografía no es una lista fija de piezas para pedir.
Coordina sin hacer que todas las piezas sean iguales.
Elige algunos detalles que relacionen los arreglos: un color principal, una flor favorita, un tipo de follaje o un equilibrio entre tonos suaves e intensos. La forma y el tamaño de cada pieza pueden responder al lugar desde donde se verá.
Comparte el presupuesto total desde el principio e identifica tus prioridades. Quizás quieras dar más presencia al homenaje principal o usar un tratamiento floral más discreto en otros espacios. La propuesta debe dejar claro qué arreglos, recipientes y soportes se están considerando, sin que tengas que deducirlo de una fotografía de grupo.
Reúne a las personas y los detalles.
Si participan varios familiares o grupos, elijan a una persona para reunir las decisiones florales. Hagan una lista de quién envía cada pieza y si las tarjetas o cintas llevarán mensajes separados. Mencionen los arreglos que otras personas ya hayan planeado para tenerlos en cuenta.
Comparte la fecha, el lugar y cualquier traslado entre ubicaciones. Un plano o algunas fotografías ayudan a explicar las entradas, las superficies disponibles y desde dónde se verán las flores. Confirma con Claudia y el lugar de la ceremonia las piezas, la colocación, la recepción y los tiempos conforme se desarrolle el plan.
